Bienvenidos


lunes, 20 de mayo de 2013

Yes Indeed, día inolvidable



=) Poco puedo hacer para que la descripción este día tenga algún otro sentido diferente a felicidad. Ciertamente este día tuvo mucho anticipo, desde hace mucho semanas atrás pensaba de que forma pasaría esta día y en como me afectaría. En ese sentido, quizás, puedo decir que sobre-pensé (como casi todo lo que hago) lo que este día significaría para. Sin embargo, ha sido más que maravilloso e inolvidable. Recuerdo bien que me prometí a mi mismo poder escribir tanto en días no tan buenos como en los días buenos. El sábado fue simplemente excelente, y aunque no supe exactamente que caería 18 sábado, me alegro porque haya sido así.

No sé ni por donde empezar, por la visita, por lo niños, por el almuerzo, por el postre, por el regalo, por las risas y las lágrimas, o por las anécdotas contadas. Como siempre, no tengo un orden específico y me resulta difícil no dejarme llevar, ya estoy sonriendo de solo pensarlo.

Empezaré agradeciendo a mi madrina, la admiro, la adoro, es grandiosa conmigo, y aunque es mi madrina extra-oficial, es la mejor de todas por todo lo que ella significa y por todo lo que ha sido en mi vida. Gracias por la visita. Gracias por lo que significa pasar tiempo conmigo cuando mas lo necesito. El día sábado he ido a buscarla junto con sus hijos, Daniela y Andrés y su esposo, que dicho sea de paso me cae super bien,  es una gran persona y el hecho de que aún le gusten los buenos vídeo juegos le hace único. Solo por comentar, quizás Daniela me confundió con otra persona pero cuando su papá abrió aquella puerta corrió a abrazarme y esa fue la segunda sonrisa del día. De camino estuvimos hablando y empezamos a ponernos al día, los pequeños me han logrado sacar varias sonrisas como adelanto del gran ese día.

Para el almuerzo nada hubiese encajado mejor que un pasticho de carne, con ensalada cesar y vinotinto, aunque no probé el vino por otras razones de salud, sé que estuvo divino; mientras comíamos el pasticho Daniela hizo de las suyas, que linda es al contar como su hermano duerme en el sofá y que al despertarse le dio un abrazo, un par de minutos luego la oí cantar en medio de la sala, que almuerzo tan excelente. Luego de repetir un segundo plato de pasticho, (poco mas 2 meses después  por primera vez me atrevo a comer mas) llegó el postre, quesillo de mi mamá. En esa oportunidad fue Andrés quien nos regaló las sonrisas.

Quiero mucho a mi madrina y le tengo mucho cariño como ahora también a sus 2 hijos, inteligentes y hermosos. Daniela no solo canta y es coqueta, sino que también puede contar hasta 10 en inglés, me he quedado con la boca abierta, provocaba comerla a besos; le encanta la fotografía, y modelar para una cámara; en el momento en que yo saqué la cámara, ella no lo dudó, empezó a sonreír  abrazar y a posar, luego le presté la cámara, y por supuesto mostró su placer por retratar los momentos, viéndola a ella tomar foto, se me ocurrió tomar fotos de ella tomando fotos, se la mostraré cuando sea mayor, seguro le gustará. Andrés es menor y también muy inteligente, siempre supo que debía ganarse primero a mi mamá, y cuando entró por esa puerta lo primero que hizo fue abrazarla. A Andrés le preste mi celular, la puse en modo cámara y mostró que le encanta tomar fotos, solo que piensa que es mas divertido cuando solamente aparece él, eso me causó mucha risa. Y por supuesto a Andrés le encanta correr! ¿Existe algo mejor que correr? Daniela también le gusta correr, solo que en la casa supuso que su mejor opción es ser coqueta; papel que jugó super bien.

En la tarde bajamos casi al momento de despedirnos, recuerdo como ambos quedaron impresionados por los árboles y los mangos; mi madrina dice que conocían los mangos solo de lejos, que pasaban por algunos lugares y veían los mangos pero no los habían probado, lastima que solo habían verdes ese día. Quizás al principio temía que no les gustara el mango nunca si se les ocurría probar los verdes, pensé en decirles que estaban verdes y que aún no podían ser agarrados. ... (sonrisa) pero cambié de parecer cuando Daniela pidió permiso para tomar uno e intentó con mucho cuidado alcanzarlo, como si desconociera la textura del mango, le comentamos que escogiera uno que pudiese alcanzar, (risas) quedó impresionada por lo alto que estaban aquellos otros mangos. Cuando escogió un mango mas bajo, la ayudé halando la rama entera para que ella pudiese alcanzar el mango y cuando lo logró, le animamos para que halara con fuerza... (intentando no llorar) ¿Que niña de esa edad te da las gracias con una sonrisa por ayudarla a tomar un mango?... pues si existe! y se llama Daniela.

Tuve que controlar mi emoción, cuando Andrés me pidió, un bebé que no tiene 3 años, me pidió que lo ayudará; lo cargué, escogimos un mango a su altura, y le dije: hala, hala con toda tu fuerza! La emoción en su rostro, los brazos extendidos y la rapidez con que llegó hasta su mamá para mostrarle el mango que recién tomó del gran árbol. 
                           Madrina: Uy! que bueno, ¿y quién te ayudó?
                           Andrés:   ... 
                           Madrina: ¿no le vas a dar las gracias a Daniel?
                           Andrés:   "grashia"
                           Daniel:    De nada Andrés...

Y Andrés sin saberlo me ha regalado otro momento inolvidable en mi vida.

De regreso pasamos dejando los mangos en casa de su abuela; fue allí donde Daniela me demostró que tiene un gran corazón, explicó que quería llevarse los mangos a casa,  mi madrina solo pudo convencerla de llevarse 2 mangos; Daniela llorando explicaba que debían ser 4, que ella quería llevar 4 a su casa. (Entiendo a mi madrina, andar a pie con 2 niños y cargar una bolsa de mangos no es fácil, así que dijo que con sólo 2 mangos también era pesada la bolsa). 

                           Madrina: No dani, es que los mangos pesan. - pasándole la bolsa con ambos mangos en ella
                           Daniela:  No pesan, ¿pesan? ¿esto te pesa?   - alzando la bolsa con sus manos una y otra vez
                           Madrina: Y porque necesitas que sean 4. 
                           Daniela:  Uno para mí, Andrés, uno para mi papá, uno para mi mamá.


Y Daniela sin saberlo me ha regalado otro momento inolvidable en mi vida.


No es la primera vez que me lo planteo, pero quisiera ser padrino y tener ahijados algún día. Pienso mucho en esto, y quién me conoce sabe que no me gusta fracasar en lo que me propongo y si planeo hacer algo, procuro hacerlo lo mejor posible, pienso y medito mucho mis acciones antes de tomar decisiones, y en ese aspecto quizás deba pensar un poco más en ser ello. Es decir, deseo mucho ser el padrino de esos Daniela y Andrés; deseo ser, no quiere decir que pueda serlo o que sea bueno siendo padrino, en realidad me gusta mucho imaginar poder ser al padrino de los hijos de mi madrina, sería para mi una satisfacción inmensa que en un futuro, pueda decir exactamente eso, soy el padrino de los hijos de mi madrina. Sin embargo es una decisión difícil, ganas no me faltan, lo que si me falta es confianza en mi mismo de poder lograr el padrino que quiero ser. Pienso que requiero de mayor responsabilidad, debo ganarme la confianza de ellos, debo lograr mostrar respeto y a la vez una figura de autoridad, combinada con la imagen de un amigo con quién pueden contar y confiar en el futuro sus dudas y/o problemas.

Listo, me he quedado con los ojos cerrados un par de minutos pensado nuevamente, calculando los pro y los contra, me ha sorprendido un intento de lágrima y me he decidido, si quiero ser un buen padre, tendré que ser un buen padrino. "Así que seré el mejor padrino del mundo". Mejorando mi #2013 y opacando los recuerdos de una fecha pasada.
 Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario