UN BESO TRAS LAS REJAS
Mi mente trabaja de manera sorprendentemente lógica para mí, siendo yo quién controla mi cuerpo y no mi mente, me preocupa no tener idea de porque recuerdo ese día.
Los motivos son obvios, y no pienso que necesitaba razones para hacer lo que hice; comprar y llevarte GATORADE hasta canchas no es un acto "especial", ni siquiera es costoso, no me haré pobre, ni perderémasculinidadhombría.
Me cuesta creer, ahora que lo pienso detenidamente, que siento hoy una persona como me describiste hace poco: distante, indiferente, robot, protocolar, etc; me cuesta creer que pueda seguir queriendo llevarte gatorade hasta canchas.
Y si lo pienso bien, quizás lo que en el fondo quería, no fue mostrarme como el mejor novio, ni ser tan egoísta como pensar en recibir un simple "gracias", pienso, ahora con seguridad de que queríasentirme en el fondoque alguien supiera como me hubiese gustado que me trataran; en otras palabras: pienso que te decía como quiero que me trates.
No hay comentarios:
Publicar un comentario