Es obvio, debo eliminar mis enemigos para comenzar a sentirme mejor; hoy mi cuerpo soportó varios ataques que desencadenaron una fuerte presión en mi corazón, y el primer ataque... a mi cabeza, al imaginar la situación, planear el plan, la situación, los factores lluvia, tiempo y posición; todos podrán pensar que es loco, pero necesitaba verla, saber de color llevaba su blusa, si llevaba el cabello recogido o suelto, si llevaba tacones altos o bajos... necesitaba saber si estaba con otro.
Tu rutina no me ayuda, pensé en verte sin que tu me vieras, pensé tal vez eso podía ayudarme a soportar esto que siento, esta impotencia por perder tanto, por abrirme a mi mismo con alguien, que queriendo o sin querer me ha hecho daño; y el segundo ataque... a mis brazos, cuando manejaba por la cota mil intentando llegar a tiempo; pensando en las rutas menos congestionadas, menos transitadas, menos resbaladizas y con menos tráfico; llegar a tiempo para verte llegar, para verte subir y para verte salir.
Tu rutina no me ayuda, pensé en mirarte y no dejar que me veas, observar desde lo lejos lo bien que se ve tu cuerpo, lo sencillo que sería volver a hacerlo hasta que ya no me importe realmente en que autobús te montas; Y el tercer ataque... a mis piernas, cuando a pocos metros estabas allí de pié, demasiado cerca para pasar desapercibido, demasiado lejos para oler tu cabello; mi solo pensamiento me delataría, no podía pensar con claridad, ella tenía el celular en la mano esperando el mensaje de alguien más.
Tu rutina no me ayuda, pensé en moverme, entrar al metro, acercarme a las vans, hacer la misma cola que ella, moverme, no podía moverme e instantáneamente me sentí acorralado detrás de la columna, con una sola oportunidad, de que la lluvia borrara mis pasos, poder tropezarme contigo sin que supieras que soy yo y seguir mi camino. Y el cuarto ataque... a mi pecho... cuando de pronto te volteas y no encuentro donde esconder 85Kg de Masa absurdamente atraída por tí, 1.84Mtrs de nervios haciendo cortocircuito por tu movimiento, como si ya supieras que estaba allí; pienso en lo absurdo que fue venir a buscarte, ya no sé que rayos estoy haciendo aquí.
Tu rutina no me ayuda, pensé en tomar una foto que me permita saber que tan cerca estuve de ti y que tan loco estuve por ti, quería marcar el antes y después de un ataque de ansiedad, quería tener una foto en mi mesa de noche que significase el término de mi relación con ella. Y el último ataque... a mi estómago, el flash se dispara, mi movimiento no es ta rápido, la foto queda desenfocada y toda la misión se cae abajo, cuando volteas y me reconoces, me siento desnudo, como si ella pudiese saber todo de mí en ese instante y usarlo en mi contra con su mirada; pienso de nuevo, mas asustado aún, solo queda irme, sin foto, sin mirarte una última vez, sin saber a ciencia cierta si pudiste ver por donde escapé; sin saber siquiera si podría mi corazón soportar tanta presión.
Me cuesta tanto olvidarte -- Mecano
"Ahora es el momento, todo lo que necesitás, una guitarra y una noche de estrellas como esta... no busques razones para odiar"
Ariel Penaddoz
No hay comentarios:
Publicar un comentario