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martes, 28 de agosto de 2012

La playa

Según la RAE- playa se define como: "Ribera del mar o de un río grande, formada de arenales en superficie casi plana.", y para mí playa tiene muchos significados, unos los descubrí recientemente y es por esto que lo deseo escribir aquí.

Muchos caraqueños tienen como destino turístico la playa, ya sea Higuerote, la Guaira o un poco mas lejos Morrocoy, Puerto la cruz, Tucacas, e incluso Margarita; les encanta viajar y quedarse durante sus vacaciones en un pedacito de paraíso, alejado de las concurridas calles, centro comerciales, transportes públicos y tráfico automovilístico; a estos caraqueños los puedes encontrar llevando el sol, bebiendo con los panas, disfrutando del calor y el olor que despide la libre arena, así como el pescadito frito bien rico al medio día, las que yo llamo ostras ambulantes, el rompe colchón, el tiramisú, entre otras. Tambien se puede disfrutar de una hermosa vista, una agradable companía si te acompaña tu novia o tu esposa, del sonido de las olas, de la suave arena colándose entre tus dedeos, en fín, un ambiente de disfrute y de paz.

Que gran sorpresa me llevo cuando mis sospechas son ciertas, la playa si es un afrodisíaco, si hay miradas, si hay caricias, si hay besos, si hay un mundo de interpretaciones. Tonto fu yo al no darme cuenta, tonto fui yo al dudar de su existencia. Tonto fui yo al querer obviarlo, tonto fui yo... al fingir que no me importaba que hiciste y con quien fuiste a la playa. Pero mas importante y es lo que más me fastidia la existencia, tonto fui yo, al pensar que confiaba (y en ocasiones me sentía mal) por creer que era verdad que tú no hablabas con ninguno de ellos.

Las preferidas y las que siempre uno desea ir, esas de las que se habla entre amigos y se cuadra con los panas, de las mas bonitas, aseadas y por supuesto vigiladas, de las mas accesibles y calmadas, no muy visitada; entre esas quizás Mochima, o quizás Higuerote, quizás Margarita o quizás Sucre, quizás Choroní o quizás... remotamente quizás aquella playa que tanto una recuerda, que tanto una comenta (en cada oportunidad y la cataloga como la mejor, quizás sea por la experiencia), aquella playa que pudo ser testigo de tantos anécdotas y experiencias, aquella que probablemente culminó en algo más que una playa amiga. #btw aún no conozco Varadero pero no me muero de ganas por ir, no lo sé, la palabra me trae malos recuerdos, me parece como si fuera a estar Varado allí por siempre y no me gusta pensar en ello

Existen muchas razones por las cuales la playa no me gusta, problemas con los oídos, la enorme anticipación para los preparativos, la comida, la incómoda arena en tu cuerpo, el compartir el espacio con gente vulgar y realmente cochina, no poder oír de sonido del mar por el súper equipo de sonido que tiene montado el vecino Mr reggueton, la posible quemadura y/o ardor en la espalda y pies luego de un día soleado; pero, por otro lado hace ya un año y medio existieron razones mas que suficientes para decir si a cualquier plan de playa y esas razones personales o no, ya no son mías. Y sin embargo, acontecimientos recientes agregaron una nueva razón para no ir a la playa, y así en consecuencia la pérdida de afecto hacia la playa.

La extensión de nuestros horizontes y la búsqueda la verdad, solo se encuentra en las memorias de cada uno de nuestros corazones, el deseo por omitir lo innegable, y de acudir a la pregunta traicionera... al igual que el desengaño, la razón y el compromiso son parte de nuestras vidas. -- La playa

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